Ya se inició el proceso, y es imparable.
Vi falta de trigo, hambruna, niños comida para cuervos, ricos con dietas, palacios de cristal, vasallos caníbales, presidentes abusadores, sonrisas que ocultan crímenes, bosques en llamas, esperanzas incineradas para luego replantar. Impasible, de hielo, ni una lágrima derramé. Egoísta, viví en mi ombligo muerto en vida, pobre de espíritu, volcado hacia el futuro, desequilibrado en el presente, en el odio a mí mismo, en el deseo de cambiar. Egoísta sangriento de ombligo sangrante, me deshumanicé. Y mi piel, de tan rugosa, se convirtió en caparazón cayendo ahora a pedazos. Y mi corazón, por frondoso, regresó bello durmiente a la edad del hielo, donde muerto el perro ya no hay más rabia, donde ni desgracia ni champán provocan su latir.
Ya se inició el proceso, y su devenir es inevitable. Deshumanizado, cuando ya todo mi ser haya cesado, desde lo desconocido el rayo de luz atravesará el hielo llegando a su raíz. Y del reino de los muertos regresaré en vida, para siempre encontrar la belleza, para amar, para ser feliz.