dissabte, 5 d’abril del 2008

El Incomunicado

Incomunicado porque vivo callado, en el silencio, dices. Incomunicado por no convertirme en la pantalla de tu proyección. No te equivoques más confundiendo mi silencio con tu incomprensión; en verdad, todo es mucho más sencillo: tú hablas un idioma y yo hablo otro. ¿Te das cuenta? no es que yo sea un incomunicado, sencillamente es que no nos comunicamos. Deja de ser como el orgulloso león que, enjaulado, cree que el resto del universo vive en una gigantesca prisión. Tú creaste los barrotes y es ahora tu tarea demolerlos.


Aquí afuera todo es fiesta en mi paraíso interior. Sí, claro, es distinto a como tú lo imaginaste. ¿Escuchas la dulce melodía ahora? ¡No, ya no tienes que llamarle ruido más! Tan sólo danza alegremente conmigo.