diumenge, 20 d’abril del 2008

El Insolente

¿Por qué te molestas tanto conmigo? Mis preguntas estúpidas son sólo la oportunidad para profundizar en tu estupidez. Si soy un niño insolente es porque desafío con la inocencia romper la ciudad de cristal que has construido. Si ejerzo de bufón es porque lo serio de tu personaje me resulta inspirador. Actuando como mago, te engaño para mostrarte que cada verdad absoluta, por su ridícula corona, contiene la mentira.


No pretendía ser hiriente con mi comentario, sólo que tu mascara cayó para que te vieras tal cual eres: repugnante. Entonces ahora, frente al espejo, déjame decirte que eres bello. Y no, no digas que me estoy burlando de ti, pues bien sabes que yo sólo me burlo de quien no es auténtico, y la cucaracha que pisoteas con desprecio es belleza en el reino de los insectos.